Tal día como el 6 de diciembre del 2003 nos dejaba José María Jiménez. "El Chava". Han pasado siete años desde su desaparición y su recuerdo todavía sigue muy presente para los aficionados al ciclismo. Con el abulense se nos iba el ciclista más carismático de los últimos años. El último romántico. Un corredor exagerado, capaz de poner en pie a todo el público y al día siguiente hundirse sin remedio. Genial, rebelde, soberbio y espectacular, no dejaba indiferente a nadie.